martes, 6 de noviembre de 2012

Capitulo 1: *Una mirada*

Capitulo 1: *Una mirada*

La primera vez que lo ví fue magico y la primer vez que me habló casi me desmayo por que su roce me provoca algo que soy incapaz de explicar.
Camino por el comedor del instituto, como no me dio tiempo a secarme la cabeza mis mechones negros caían a sus anchas por mi pecho. Deslizo la mirada por las mesas y veo a Oneca sentada en la silla amarilla, llevaba el uniforme color burdeo y una cola alta que le recogía su largo pelo ondulado color café. Me siento a su lado y me dirige una leve sonrisa así yo se la devuelvo.
En ese momento noto el peso de una mano en mi hombro, me asusto y me vuelvo deirectamente. Vi a Camille; una chica rubia con una felpa del color del uniforme sonriendomé, se deslizo hacía el lado derecho de Oneca y le dio un beso en la mejilla. Empezamos a comer la ensalada cesar, y el asqueroso potaje de... No sé ni de que es es un color blanco con pequeño tono amarillo en los bordes y es como si fuera solido pues le costaba chorrear por el cuenco.
Terminamos de comer y saque el libro de ciencias de la naturaleza y me puse a estudiar lo estados de la materia. Oneca y Camille hablaban de un chico nuevo que vino a su clase de Frances está mañana yo me hice la despistada y fingí no escuchar nada de nada. Camille se reía tenía una risa que se contagiaba mucho y entonces me eche a reír yo también se seco sus lagrimas de los ojos azules y me pregunto vacilante:
-¿Y a tí que te parece Beca?- Dijo sonriéndome
-Jhmm... No sé- Conteste con sinceridad- Si no lo veo no puedo juzgar...¿No crees?
-Ya, ya...- Dijo Oneca- Es guapo y listo, bueno y un creido
- Ese es el problema.
Terminamos de almorzar y caminamos a nuestras respectivas clases, "Ahora toca naturales... Que royo" pensé. Cuando entre arrastrando los pies vi a un chico alto y guapo, con su pelo marrón chocolate y su sonrisa picara y divertida. Su forma de apoyarse sobre el escritor del profesor no podía ser mas guay. "Vale hay que admitirlo el chico es muy guapo" me dije interior mente por supuesto.
Cuando vino el profesor me aparto de un empujón flojo y desperté de mi mundo Holiday. Y me dijo el profesor Martín:
-Pero hombre ¿se va a quedar más parada en la puerta observando no se que?
-Lo siento señor Martín- Dije avergonzada y en ese instante se me encendieron mis mejillas- Voy a mi sitió
-Sí sera mejor...- Respondió antes de dirigirme hacía mi silla-
Cuando me quise dar cuenta el chico me había adelantado y estaba al lado mia
¡Que mal! Me dije en mi fuero interno. Me senté a su lado y le mire extrañada pero me quede como una boba mirando sus ojos "¡Dios, María y José! Sus ojos eran como Rubis pequeños aquella mirada...
Era la de un dios puede que la de mi dios, me estaba enamorando de un chulo que se cree lo más de lo más y siempre mira a los otros por encima de su hombro como si fuera el rey del mundo. ¿Enserió me había enamorado o fijado en ese idiota? Menuda estoy echa ¿no? Le mire otra vez y no si quiera se molesto en mirarme suiguió como si nada, me entraron ganas de aporrearle con un palo del suelo. Cuando salí de mi clase fui a mi taquilla y alguien me la cerro mire a mi derecha y hay estaba el plantado apoyandose sexy mente sobre mi taquilla; en ese momento pensé: Guapo- engreido- Sabe lo todo. Fruncí el ceño y le pregunte:
-¿Que quieres?
-Nada- Respondió el con voz de terciopelo
-Pues... Quitaté de mi taquilla- Conseguí decir final mente
-Vale hermosa- Me guiño un ojo y se fue con su chaqueta vaquera
-Jhmm...- ¿¡Qué se cree él que me puede camilar!? O es que ya me tenía camilada no sé pero lo que sí sé que esto no me va a venir nada bien aunque su mirada sea un halo de luz para mi corazón... Cuando se acabó el instituto fui a mi casa y saludé a mi padre con la mano.
-Hola pastelito- Me dijo con dulcura
-Papá... Ya no tengo tres años- Dije avergonzada
-Sí ja,ja,ja eso ya lo sé pero me cuesta admitirlo- Puso cara de pena, desde que murió mama nada fue igual no se canta ni se baila solo esta feliz cuando yo estoy con el.
-Papá me voy a mi cuarto- Dije cuando estaba subiendo las escaleras de la casa
Abrí la puerta y deje la mochila en el suelo, abrí el armario de madera de roble y cojo una camiseta gris y unos pantalones negros.
Cojo el ordenador y pongo musica, poso mis pies en la silla para alcanzar un libro de fantasía. Empiezo a leerlo pero es tal mi cansacio que me duermo, lo unico que recuerdo es su mirada...

Cuando me despierto lo rayos de sol envadén mi habitación, me froto lo ojos y encuentro que estoy tapada como "una batatita" como decía mi madre y el libro posado en mi mesa de noche con una nota. "Sera de mi padre" pienso para mis adentros. Cojo la nota con mis manos y prodigo a leer en voz alta:
- Si suigues leyendo este libro moriras hermosa...- Arrugue la nota y la tire al suelo- Dios mio- susurre-
me levante arrastrando los pies, fui al baño y llene la bañera de agua caliente me mire en el espejo mientras me quitaba la camiseta y el pantalón. Mire mis ojos y recorde en ese instante al chico de los ojos rubí
"-¿Que quieres?"
"-Nada- respondió con voz de terciopelo"
"-Pues quitate de mi taquilla- conseguí decir finalmente"
"-Vale hermosa". Hermosa igual que en la nota...

Me quedo hay postrada delante del espejo y medito cuando me llega a los pies algo humedo ¡la bañera! Apage el grifo, cuando toque el agua esta se metió en la bañera ¡¿qué ha pasado?! Vale la parte de que estaba pensando en la nota de muerte y en el niño de los ojos rubí, pero y la parte de que el agua se a movido sola... Bueno tiene que haber una explicación científica; la atracción de la Luna a echo que como las mareas ¡venga a quién quiero engañar! Pegaron a la puerta y me desperté de mi mundo fasticó para volver a la realidad.
Baje deprisa las escaleras de caracol y abrí la puerta marrón oscura, vi a una niña con el pelo negro largo y rizado con los ojos azules como el mar con un toque de tristeza. Era hermosa y me recordaba a alguien ¿A quién sera? Bueno da igual ahora le preguntaré.
Miro a la chica haber si la conozco la recuerdo de algo pero no me sonaba de nada. Entra sin que le ceda el paso a mi casa y me sonríe me quede con la boca abierta ¿qué se ha creído esta ?
-Hola- Dije tímida más bien intimidada
-Hola- Dijo con voz decidida
-¿Quién...?- Antes de que pudiera realizar mi pregunta me interrumpió
-Soy Azarhel Cambell- ¿Amm...? Que interesante ¿¡Y que me importa!? Me entraron ganas de zarambearla, pero me contuve
-Bueno y que...- Otra vez me interumpio
-Para ver a Carlos Cambell, mi primo- Dijo sin perder su sonrisa, una sonrisa más falsa... ¿Carlos Cam bell? No e oído hablar de ningún Carlos Cambell en el pueblo a no ser... ¡Claro el chico de los ojos rubí! Y que posiblemente me aya mandado una nota de muerte por un estúpido libro que ni si quiera lo elegí por que lo elegí al azar. Y ahora se presenta su primita Azar... No se que ¿qué estaba pasando? No lo sé, pero no creo que sea una casualidad.
-Bueno- Pensé en el nombre de la chica y lo calcule en mi cerebro para conseguir recordarlo, y así fue- Azarhel tú primo no esta aquí, es nuevo en el instituto Maist Hight  así que no lo conozco mucho y no vive aquí
-Jhmm... Me abre equivocado- Me sonrío y como vino se fue con elegancia y entereza. Tras ella se apagaron todas las luces de la calle y de la casa.
Un hombre que pasaba por la calle con su perro miro hacía la ventana y me encontró reliada en una toalla pero me sonrío y lo mire fijamente, entonces cuando pestañee ya no estaba. Cerre las cortinas de la casa instintivamente. Subo las escaleras de caracol con paso lento. Al llegar al baño me quito mi ropa interior y me meto en la bañera. Empiezo a bañarme y a quitarme todo resto de suciedad de mi cuerpo mientras pienso; en Azarhel, en el agua que se mueve a mi tacto, en el chic... En Carlos, en el hombre, en mi padre y en Oneca y Camille. Pequeñas informaciones difíciles de aprender correteando por mi cerebro, atormentandome y distrayéndome de todo lo dé mas. Cojo mi toalla y me seco el pelo negro, ando hacía mi cuarto y abro mi armario al instante cojo el uniforme del instituto. Después de cogerlo me voy al zapatero y saco mis zapatos negros relucientes. Me visto con el uniforme y mis zapatos nuevos, cojo unos guantes de terciopelo rojos y su bufanda acompañante. Poso mi mochila sobre mis hombros y bajo las escaleras de caracol abro la puerta negra y miro al cielo, como siempre encapotado y triste. Salgo de mi casa y cierro tras mi la puerta con llave, camino rapidamente asta llegar al instituto Allí hay un murmullo de gente más bien de chicas pijas que se creen lo mas y se pintan la cara todos y cada uno de sus miserables vidas. Como decía mama: "Toda niña tiene su lado malo" supongo que tenía razón, me acercó al montón de personas que pareciamos sardinas enlatadas. Allí los vi a Camille y a Carlos besándose en la boca tan tranquilos, se que es mi amiga pero me entraron ganas de tirarle por un barranco ¿Y que si se besan? Me la tira al fresco, vale Carlos era guapo y sexy pero ni lo conozco solo sé que a lo mejor de ha dado una nota de muerte y que su prima se llama Azarhel. Carlos con sus ojos rubí llenos de furia la aparta de sus labios y le grita enfurecido, se va a paso veloz y Camille se seca las lagrímas que corrían por sus mejillas de amapola. Miro hacía Carlos y él me corresponde con una mirada llena de fuego, nos quedamos así un buen tiempo me podría tirara mirandole toda la vida "yo tengo un problema grave" me dije a mi misma. Oneca se acercó y me regaño por que no consolaba a Camille y que si era una mala amiga...
-¡Pero como puedes estar aquí plantada mientras ella llora!- Me dijo
-Lo siento...
-Pues consuela yo hablo con Carlos/tonto
-Mejor de eso me ocupo yo...-Dije con voz ronca y raspada
Ella me dejo por que decía que ella podía hacerlo mejor que yo con Camille así pues me acercó a Carlos y le volteo hacía a mi, él me sonríe
-Hola- Dije con voz severa
-Hermosa- Dijo con su voz suave
-Por que le has dado un beso- Hable más bien no era una pregunta si no una afirmación
-¿De verdad crees que yo he sido quien ha dado el beso? ¿Celosa?-Dijo de corrido, buena respuesta contra una acusación
-Mas quisieras tú...- Respondí al voleo
-¿De verdad...? Si tendría que elegir en dar un beso sería a ti
-Pues te llevarías una torta
-¿Que es una torta con un beso de tus labios de fresa?- No pude evitar echar una carcajada con el ¿ De verdad estaba filtreando con él? El chico que me quiere ver muerta y que ha arruinado la vida de unas de mis mejores amigas. Que bajo había caido.
En ese momento el se poso delante mía tan cerca que podía oír su respiración y el mi pulso acelerado. Por un momento nuestros labios rozaron luego conectaron y se deslizaron el uno en el otro, no pude contenerme y pose mis manos al rededor de su cuello así quedo atrapado por mí. En ese instante todo mi mundo desapareció solo quedo el y yo fundidos en una sola persona... Cuando siento su aroma me dio ganas de grite y de echo grite, en mi fuero interno "¡Me voy a desmayar!" me daría igual si el me coge y caigo en sus brazos. En ese momento una voz carraspreo los dos paramos de nuestra parodia de las unicas personas en el mundo y volvimos a la cruda realidad. Allí estaba plantada unas chicas blancas y hermosas eran tres en total. Yo me puse roja y no me fije en ellas asi que al instante salí como alma que lleva el diablo lejos de Carlos y de esas "ninfas" camino y me encuentro a Azarhel y me saluda yo se lo devuelvo a mi vez y salgo del instituto. Corro lo mas rapido que puedo y salgo hacía el bosque así me dejo caer en la maleza y me pongo a pensar y a cavilar que este a sido el beso mas alucinanate y apasionado de la historía.
Sentada entre hojas me siento sola y las lágrimas empiezan a brotar por mis mejillas. ¿Cómo había sido capaz de traicionar a Camille? Pero esos labios y esa mirada furiosa ¿Es qué me había manejado para achicar su ira? Es posible, en estos momentos en cuando mas echo de menos a mi madre cuando ahora me estaría tranquilizando y aconségando. En mis venas ya no corría sangre si no fuego ardiente. A mi al rededor toso se convirtió en fuego rojo como la sangre, entonces empezó a gustarme el color rojo porque era el color de las sangre y del sufrimiento... Todo aquello que había sufrido yo por tener la muerte presenta en mi vida. Entonces oigo una voz familiar, la voz suave y aterciopelada más dulce que he oído jamas gritando mi nombre la de: Carlos. Estaba asustada, cansada y tenía ganas de dormir para no despertarme nunca. Una mano me toca mi mejilla y hizo un ademán de dolor en ese instante vi que yo estaba ardiendo, que era como una antorcha gigante. Carlos me cogio de los pies y de la cintura y me alzó contra su pecho, al instante como tan pronto había surgido mi furia desapareció pero no el fuego que nos rodeaba. Todo era muy extraño mi cabeza me daba vueltas y era incapaz de recordar nada. Solo recuerdo el calor, la ansia de sangre y la mirada de Carlos frente a mi y nada más es como si mi cabeza se aya quedando en blanco. ¿Qué habrá pasado? Me asuste de mi misma e intente correr pero me di cuenta de que estaba incosciénte. Estaba en una sala sin salida oscura y húmeda así oigo una voz, la voz de Carlos diciendo: "¿Como se lo decimos?" sonaba triste y preocupado ¿Era por mí? Entonces oí otra voz que no identificaba "No sé, ella te ama utilicalo" ¿qué? ¿Qué utilice que le amo incondicionalmente como arma? Me sentía como un trapo que lo usan para limpiar y después lo tiran porque ya no les sirve ¡Poja! Seré imbécil e caído en una trampa como una polilla a la luz.
Me fui despertando y desperandome poco a poco, al abrir los ojos encontré una figura guapa y esbelta postrada delante de mi. En el momento que se me aclaró la vista vi una chica con el pelo color negro carbón, era alta y de piel palida sus labios eran color fresa y su sonrisa perlas del mar. Me incorporo en la cama y busco a Carlos en la habitación pero no estaba.
-Hola- No paraba de sonreírme cordialmente
-Hola- Dije con voz raspada y cansada
-Ahora, vendrá Carlos- Habló
Al unisono entraron Carlos y una chica ríendose y muy juntos, me entraron ganas de gritar "¡Mujeriegooooo!". Me levante y me puse los zapatos y les dirigí una sonrisa falsa y adorable. Carlos, se acerco y me abrazó fuertemente y me beso en la frente era como si no hubiera pasado nada. Las chicas se fueron y nos dejaron solos Carlos me cojió de la cintura y me apretó fuertemente contra su pecho así me beso apasionadamente. Me arme de valor y le aparte de mi lado con mis manos. Él se quedo con los ojos abiertos como platos.
-Dejame
-¿Qué te echo?
-No traicionare a mi amiga
-Ayer no tenias tanta preocupación- Me dijo cojiendome del brazo
-Que te den- Dije saliendo de la habitación me sentía muy enfada pero alguien me toco del hombro y me espanto contra la parez pero no vi quién era.









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